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Cultura

Con apertura del escritor Guillermo Saccomanno, la Feria del Libro recupera su presencia

Feria Internacional del Libro de Buenos Aires.

Después de dos años de ausencia debido a la pandemia, la Feria regresará el año próximo en el predio de La Rural, del 26 de abril al 16 de mayo, en su 46a edición, relanzada este miércoles.

Después de dos años de ausencia debido a la pandemia de coronavirus, la Feria del Libro regresará el año próximo en el predio de La Rural, del 26 de abril al 16 de mayo, en su 46a edición, relanzada hoy con La Habana como ciudad invitada de honor y una apertura que estará a cargo del escritor Guillermo Saccomanno, según el anuncio realizado hoy por autoridades de la Fundación El Libro.
El acto tuvo lugar en la Sala Argentina del Centro Cultural Kirchner y participaron el director general de la Fundación El Libro, Ezequiel Martínez, el ministro de Cultura, Tristán Bauer, el ministro de Cultura porteño, Enrique Avogadro, el presidente de la Fundación El Libro, Ariel Granica, el presidente del Banco Nación, Eduardo Hecker, la presidenta de la Conabip, María del Carmen Bianchi, el director de la Biblioteca Nacional, Juan Sasturain, y Dagmara Calzada, encargada de Negocios de la Embajada de Cuba.Con aire de reencuentro, en la ceremonia el cantautor argentino Víctor Heredia interpretó «Como la cigarra» de María Elena Walsh, ante un auditorio colmado de representantes del sector editorial, que espera ansioso retomar el año próximo el ritmo vertiginoso que en cada oportunidad impone la feria.Ezequiel Martínez, que se presentó como “el nuevo” en la remozada estructura de la Fundación organizadora de la feria, manifestó que el sitio que ocupa «es casi un lugar soñado para alguien que ha trabajado toda su vida alrededor de los libros y la lectura» y consideró que en este contexto «atípico y diferente», la feria «más que nunca, debe ser una celebración por el regreso».

Martínez señaló además que «con el énfasis puesto en la diversidad y la pluralidad de voces y de ideas», recorrieron «editoriales, embajadas y diferentes organismos de cooperación internacional para que nos acompañen en la tarea de poder contar con la visita de las personalidades más relevantes del libro y la cultura» y si bien no brindó nombres en ese sentido, sí anunció que el discurso inaugural de la Feria estará a cargo de Guillermo Saccomanno.

«Tomando el título de uno de sus libros, nada más lejano a “la indiferencia del mundo” cuando se menciona su nombre y apellido», dijo en referencia al autor de novelas como «Bajo bandera» y «Cámara Gesell», entre otras.

En cuanto a la ciudad invitada de honor, Martínez dijo que «se decidió sostener la postulación de La Habana, al señalar que «el año pasado iban a estar presentes con una importante delegación de autores y representantes de la cultura cubana, y habían preparado una excelente programación».

Ariel Granica, quien destacó la capacidad de resistencia y resiliencia de la feria ante los embates de la pandemia, recordó que el 2019 fue «un año especialmente difícil para el sector del libro: la macroeconomía volaba por los aires, las ventas andaban por los subsuelos» y cuando nadie se imaginaba algo peor, llegó la pandemia lo que obligó a suspender el evento por dos ediciones, y ante ese hecho consideró que «este acto es un momento único y distinto, es relanzamiento y es reencuentro, es homenaje y celebración».

En ese panorama, donde Granica habló de los daños que la pandemia produjo al sector editorial, dijo que de las autoridades esperan «un apoyo sostenido que sitúe al libro en el lugar que le corresponde».

El titular de la entidad, destacó el rol del Banco Nación como «nuevo sponsor principal» de la feria ya que «otorgará una línea especial de créditos para los expositores». Este acuerdo «está asociado la realización de un gran número de actividades y aligera la carga de la Fundación, por ende de los expositores: Eduardo Hecker, presidente del BNA y Federico Sánchez, vicepresidente, conocen la importancia del Libro y la calidad del sector. Ambos son grandes lectores, eso siempre se nota a la hora de tomar decisiones», destacó.

Dentro de la agenda que tiene por delante el sector Granica mencionó «el lamentable asunto del IVA en el libro y en particular para las librerías que, de manera inexplicable, quedaron fuera de toda consideración».

En un compendio de acciones favorables, el dirigente de la Fundación destacó «el regreso del Plan Nacional de Lectura, con la compra de más de 2 millones de ejemplares que llegaron a más de 46 mil escuelas en todo el país», y la realización de ferias Felba 1 y 2, junto al Ministerio de Cultura de la Ciudad, para «dar apoyo a los libreros de la ciudad que es donde mas golpeó la pandemia».

Entre otras de las actividades que favorecen la sobrevivencia del libro, el directivo mencionó la Feria infantil y juvenil virtual; 12 cursos virtuales de gran calidad sobre temas diversos: desde Borges hasta los feminismos, pasando por la ciencia ficción y la promoción de la literatura infantil en el aula.

Granica destacó el programa Librero Amigo, el programa libro%, de Conabip «admirado a nivel mundial» y las ferias Felba 3, Tecnópolis, Malvinas, y Merlo, en la progresiva vuelta a la normalidad.

De cara a la feria del año próximo, Granica detalló que se trabaja «en la mejora de la experiencia de ingreso a La Feria, optimizando el sistema de invitaciones y entradas online; y se sostiene el Programa Librero Amigo y la logística paga; y confirmó que habrá Cheque Libro de la FEL, para el que se están haciendo gestiones comerciales para dotarlo del mayor volumen posible.

Además, el titular de la Fundación consideró «fundamental el Programa Mas Cultura del Ministerio de Cultura de la Nación a través del cual se otorga 5.000 pesos a jóvenes para consumos culturales» y valoró «el relanzamiento del Pase Cultural realizado por el Ministerio de Cultura de la Ciudad, unido al Chequelibro joven que podrá ser utilizado para la compra de libros en la Feria».

Para el ministro de Cultura, Tristán Bauer, la Feria «tiene absoluta centralidad en un tiempo de resurrección y reconstrucción de la cultura y la literatura».

En este marco ofreció todo su apoyo a la Fundación El Libro y agradeció a la titular de la Conabip, por «una inversión de más 120 millones de pesos, alcanzando más de 300 editoriales con el libro por ciento que vamos a volver a impulsar en esta feria».

También destacó la gestión del Banco Nación y a su titular, Eduardo Hecker, «quien acompaña siempre los eventos culturales de Argentina».

Entre otras acciones, y a partir de la evocación de María Elena Walsh, Bauer recordó que al principio de la pandemia, al tomar conocimiento de que la casa de la infancia la cantautora localizada en Morón- podía ser demolida, el Ministerio a su cargo decidió adquirirla para transformarla en un centro cultural.

El ministro de Cultura valoró la importancia que tiene la Feria para el impulso de la lectura, al manifestarse «un enamorado de la literatura» y señalar que muchas de sus obras cinematográficas evocan obras de Cortázar, Borges, San Juan de la Cruz, y Kafka.

Bauer, recordó además que desde el Ministerio de Cultura

se lanzó «un programa, que una jueza nos impidió aplicar por un tiempo, y hoy lo estamos llevando adelante a un universo de más de un millón y medio jóvenes de mas de 18 años, del universo del Progresar y la AUH que pone a disposición una tarjeta de 15 mil pesos, para que puedan ir al cine, al teatro, a ver música en vivo, comprar libros y vivan esa experiencia única de la lectura».

El ministro de Cultura recordó cuando en su juventud asistió a una conferencia que Jorge Luis Borges dio en un edición de la Feria del Libro, donde dijo: «de los diversos instrumentos del hombre el más asombroso es sin duda el libro, los demás son extensiones de su cuerpo, el microscopio, el telescopio son extensiones de su vista, el teléfono es una extensión de su voz, luego tenemos el arado y la espada, extensiones del brazo, pero el libro es otra cosa, el libro es la extensión de la memoria y la imaginación».

«En torno a esa memoria e imaginación surge la comunidad del libro», dijo y recordó que se está trabajando «para reconstruir el edificio de la biblioteca nacional de la calle Méjico, donde trabajó Borges, porque el estado en la que la recibimos es calamitoso».

En tanto, el ministro de Cultura porteño, Enrique Avogadro, manifestó sentir «una enorme emoción» por el regreso del tradicional hito y consideró «difícil imaginar la cultura de la ciudad» sin ese evento que convoca a más de un millón de personas.

El funcionario consideró «una enorme emoción» el regreso de la feria a la Ciudad debido a que «el sector editorial fue muy golpeado» en este año y medio.

Avogadro consideró que en «esta larguísima noche de la pandemia no bajamos nunca los brazos e inventamos una nueva feria, la Felba, para salir al aire libre y reencontrarnos entre editoriales, librerías y publico lector», en tres ediciones.

El funcionario destacó el regreso de «‘La noche de las librerías’ a la ciudad de Buenos Aires, en una noche mágica, con una asistencia del publico notable» y recordó «el relanzamiento del pase cultural, con el que se destina dinero para chicas y chicos de las escuelas porteñas que pueden usar en actividades culturales» y que según los datos que manejan «lo primero que hacen con ese dinero es comprar libros».

 

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