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Economía

El precio de la soja subió más de U$S 30 y cerró a US$ 532 la tonelada

Dentro de una marcada volatibilidad de los mercados, no sólo subió la oleaginosa sino también el maíz (3,67%) y el trigo (4,96%).

La soja volvió a cotizar por encima de los US$ 500 en el mercado de Chicago, tras pegar este miércoles un salto de US$ 33,2, impulsado por la publicación de un nuevo informe de stocks y estimación de siembra del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) con datos no previstos por los operadores.

De esta manera, el contrato de julio de la oleaginosa avanzó 6,64% (US$ 33,16) hasta los US$ 532,78 la tonelada, mientras que la posición agosto se incrementó 6,74% (US$ 33,16) para ubicarse en US$ 525,43 la tonelada.

También el mercado de los cereales registró un fuerte aumento, con un salto en el maíz del 3,67% (US$ 10,04) que lo ubicó en US$ 283,45 la tonelada; mientras que el trigo marcó una mejora de 4,96% (US$ 11,67) en US$ 246,73 la tonelada.

El nuevo reporte del USDA estimó una superficie sembrada con soja de 35,43 millones de hectáreas para la nueva campaña en EEUU, casi 600.000 hectárea por debajo de las proyecciones del mercado, de 36,01 millones de hectáreas en promedio.

La novedad publicada por la dependencia norteamericana tomó por sorpresa a los operadores de la plaza bursátil de referencia mundial, lo que repercutió de manera inmediata en los precios.

En los stocks de soja se dio algo similar, ya que la previsión es de 20,87 millones de toneladas al cierre de junio, un volumen inferior a los 21,04 millones de toneladas calculados por el mercado de manera anticipada.

En maíz, si bien el USDA señaló un aumento respecto a los números de marzo, este incremento resultó menor al previsto.Así, la superficie se estaría ubicando en 37,5 millones de hectáreas, frente a las 37,95 millones que esperaba el mercado.

Repercusiones

Con estos números, el responsable del Departamento de Análisis de Mercados de la corredora de granos Grassi, Ariel Tejera, dijo que «todo esto coloca a la oferta norteamericana nueva de soja y maíz contra las cuerdas, imponiendo mayor exigencia en el plano climático».

«Así es posible pensar en que transitaremos meses donde los precios se mostrarán muy sensibles a los pronósticos y a la evolución de los cultivos», agregó Tejera.

En la misma línea, el analista de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), Tomás Rodríguez Zurro, consideró que «con la proyecciones de demanda que hay en la campaña para lo que se coseche en Estados Unidos a partir de septiembre, los rindes tienen que ser a niveles de récord con este nivel de hectáreas sembrada para poder abastecerla y esto no esta ocurriendo».

Para la corredora de granos Granar, «esa situación hará que para lograr los 119,88 millones de toneladas de soja calculados por el organismo para la nueva campaña, en función de un rinde de tendencia de 34,16 quintales por hectárea, el mercado dependa exclusivamente del clima, que hasta acá no fue un desastre, pero que está bastante lejos de lo que podría considerarse ideal».

Más allá de esta suba puntual, en especial de la soja, cabe mencionar que el mercado de granos se viene desarrollando en un contexto de mucha volatilidad debido a un compendio de factores, que van desde razones climáticas a cuestiones financieras.

En este sentido, el precio de la soja acarrea vaivenes marcados en su cotización, con bajas que en un solo día marcaron un descenso de más de US$ 40 y que posicionaron al commodity por debajo de los US$ 500, cuando pocas semanas atrás había alcanzado los US$ 600 por tonelada.

«Desde hace varios meses se está transitando en un mercado muy volátil. Esto responde a una serie de factores. Por una parte, tenemos a China, con gran apetito, adelantando compras de soja y maíz en Estados Unidos y, por otra parte, una situación de stocks en el país del norte que se muestra muy ajustada en soja y poco holgada en maíz.», explicó Tejera a Télam.

«Todo esto ha provocado que el mercado se mostrara muy fluctuante, principalmente, al ritmo de la evolución de las perspectivas climáticas, ya que no se cuenta con margen para fallar. Sobre esto, también hay que destacar el accionar de los fondos especulativos, que ha sumado profundidad a los movimientos de precios«, agregó.

En esta última idea hizo hincapié Rodríguez Zurro: «La volatilidad principalmente se explica por el fenómeno de las tasas bajas en los bancos centrales mas importantes del mundo, lo que hace que los fondos fluyan hacia inversiones alternativas, como son los commodities».

«Ese es el factor principal: desde principios de año los fondos estaban comprados en commodities,con posiciones largas en futuros que estaban en volúmenes históricos máximos. Entonces, ante cualquier noticia que los deje expuestos, como puede ser una suba de tasas, se pueda dar una salida masiva de los fondos, como sucedió en la caída de US$ 40″, finalizó Rodríguez Zurro.

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