Conecta con nosotros

Internacionales

Palestinos piden al nuevo Gobierno israelí tener en cuenta sus aspiraciones

Mohammad Shtayyeh, el primer ministro palestino, advirtió que el nuevo Gobierno israelí «no tiene futuro si no toma en consideración el futuro del pueblo palestino y sus derechos legítimos».

El primer ministro palestino, Mohammad Shtayyeh, afirmó este lunes que la salida de Benjamin Netanyahu del poder político en Israel marca «el fin de uno de los peores periodos del conflicto» y advirtió que el nuevo Gobierno israelí «no tiene futuro si no toma en consideración el futuro del pueblo palestino y sus derechos legítimos».

El domingo, el Parlamento israelí aprobó la investidura del millonario nacionalista de derecha Naftali Bennett, del partido Yamina, como nuevo primer ministro al frente de una coalición de ocho partidos, lo que puso fin a 12 años de mandato de Netanyahu, el primer ministro de más extensa gestión en la historia del país.

«No vemos este nuevo Gobierno como menos malo que el anterior, y condenamos los anuncios del nuevo primer ministro (…) en apoyo a las colonias israelíes» en los territorios que los palestinos reclaman para fundar su Estado, dijo Shtayyeh, antes de la reunión semanal del Gobierno en Ramallah, Cisjordania, citado por la agencia de noticias AFP.

Los palestinos quieren crear un Estado independiente que abarque Cisjordania, Jerusalén este y la Franja de Gaza, todos territorios capturados por Israel en una guerra en 1967.

Alrededor de 475.000 israelíes viven en Cisjordania en asentamientos considerados ilegales por el derecho internacional, entre más de 2,8 millones de palestinos.

En Jerusalén este, la parte de mayoría palestina de la ciudad, que Israel se anexionó, 210.000 colonos israelíes viven junto a más de 300.000 palestinos.

Israel se retiró de Gaza en 2005, pero sigue controlando todas las fronteras del territorio costero de 2 millones de habitantes, gobernado por el movimiento islamista Hamas, rival del partido Al Fatah del presidente Abbas.

Durante su prolongada gestión, Netanyahu dio un giro y se pronunció a favor del Estado palestino, pero, en la práctica, hizo todo para evitarlo, sobre todo al habilitar la expansión de los asentamientos en Cisjordania, que crecieron mucho los últimos años.

El Gobierno palestino del presidente Mahmud Abbas, interrumpió sus contactos de paz con Israel en 2014 ante la negativa de Netanyahu de frenar lo que él denominaba «crecimiento natural» de las colonias en Cisjordania.

Shtayyeh dijo que nose hacía muchas ilusiones sobre el nuevo Gobierno o la posibilidad de avanzar hacia un acuerdo de paz con los palestinos.

Bennett lideró el Consejo Yesha, una organización coordinadora de consejos municipales de asentamientos judíos, y uno de los puntos clave en su programa electoral es la necesidad de pasar de la ocupación a la anexión de la zonas de Cisjordania de control total israelí, aunque no existe consenso sobre este punto en la coalición.

«No hay ocupación israelí en Cisjordania puesto que nunca existió un Estado palestino», dijo una vez ante una consulta periodística sobre el tema.

Sin embargo, este será un tema espinoso en el que Bennett se encontrará con la resistencia de la Casa Blanca, ya que el presiente de Estados Unidos, Joe Biden, a diferencia de su antecesor, se declara contrario a la expansión de las colonias.

La idea de anexionarse las colonias en Cisjordania choca con la oposición de su principal socio de coalición, Yair Lapid, con quien se alternará en el puesto de primer ministro.

Se espera que el nuevo Gobierno evite medidas de alto perfil respecto a los palestinos, para no crear tensiones externas ni internas.

Tras los acuerdos de Oslo de 1983, auspiciados por Estados Unidos, Cisjordania quedó dividida en tres partes: el área A, bajo control civil y militar de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), área B bajo control civil de la ANP y control militar conjunto con Israel y la C, bajo control militar exclusivo y control civil casi total de Israel.

La Autoridad Palestina y el movimiento islamista Hamas coinciden en que ven escasas diferencias entre el Gobierno entrante y el Gobierno saliente.

«No importa la forma del Gobierno israelí, no cambiará la naturaleza de nuestra relación; es una entidad de ocupación y colonización a la que hay que resistir y ante la que debemos luchar por nuestros derechos por todas las vías de resistencia, la principal de ellas, la lucha armada», afirmó ayer el vocero de Hamas, Fawzi Barhum.

Continuar leyendo
Haga clic para comentar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *